Dice el viejo refrán que "Dios aprieta pero no ahoga". Pero claro, es posible que quien inventó este refranero no conociera al Ayuntamiento Vilero. Con la que nos está cayendo en la crisis resulta que las medidas que adopta nuestro querido y gentil consistorio pepero van siempre dirigidas a apretarnos más el cinturón a los vileros. Por ejemplo, por si no teníamos bastantes problemas para llegar a fin de mes, el Ayuntamiento va y nos sube la tasa del agua. Además de eso, no se conocen medidas efectivas para impulsar la industria para que genere empleo: Nuestro alcalde solamente se limita a una reunión de allá para cuando en el polígono industrial sin que se le conozcan medidas de fondo para volver a poner a este municipio en la cabeza de producción industrial de la comarca. Seguimos: Las obras, ejemplo más claro el de la Playa; se retrasan una y otra vez por lo que nuestro ya castigado sector turístico se resiente aún más de ello. Para colmo de males y por si no tenían dudas aún: Nuestro Ayuntamiento va a exigir que todos los bares y restaurantes quiten la publicidad de todas las sillas y mesas en las que se asientan sus usuarios y consumidores mientras comen o toman una caña. Medida ésta que en la práctica supone que los bares y restaurantes deban sustituir las mismas por otras que habrán de comprar, o sea más gasto en plena crisis. Obligado es entonces preguntarse a estas alturas si hay algún vilero que no resulte perjudicado por la política económica de nuestro Ayuntamiento. Pero claro, para nuestros concejales peperos y para el Sr. Melero abonar esa tasa será un problema menor atendiendo a sus altos sueldos que entre todos les pagamos. Y es que ya lo dice el refrán “qué fácil resulta el pedir para quien bien puede vivir”.
Francisco Carreres Llorente
Sec. General Juventudes Socialistas La Vila